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Paralela a la de San Pedro, monumental y artística, se elevan también en suave pendiente la antigua calle de Sevilla. Su perspectiva es única. Presidida por la inmensa mole de la Colegiata, parece arrancar esta vía del higueral mismo que rodea a nuestro primer templo. EN el otro extremo de la calle, la torre de la Iglesia del Espíritu Santo, por donde, se van todas las tardes de Osuna.

Esta calle constituye todo un museo. EL visitante tendría que empezar por la Iglesia de la Concepción; asomada a la plaza principal con su fachada de sillar clásico en nuestra ciudad. Un poco más abajo, la fachada rojiza de Santa Catalina, con la imagen de la Santa sujeta a la rueda del martirio. A derecha e izquierda, fachadas de piedra y sillar pertenecientes a casas solariegas, que asoman su historia en escudos labrados, que albergan magníficos patios. Para sorprender, al final, la artística portada barroca de los antiguos juzgados, con soberbias columnas salomónicas.
La calle Sevilla, todo un museo y un paseo gratísimo para el visitante que puede conocer en ella cuanto a nuestra arquitectura y otras maneras se refiere. |