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Convento de la Encarnación |
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Fundado en 1549 por el IV Conde de Ureña/ Don Juan Téllez
Girón, como Hospital de la Encarnación del Hijo de
Dios, fue convertido en monasterio mercedario en 1.626.
La fachada de la iglesia sigue el modelo creado por el arquitecto
Fray Alberto de la Madre de Dios para el convento de la Encarnación
de Madrid. Está realizado en ladrillo, enmarcándose
el vano de entrada por pilastras y rematándose con un frontón
partido. En el muro de la derecha se abre otra portada fechable
en el siglo XVIII, formada por pilastras que sostienen un arco carpanel.
El interior de la iglesia es de una sola nave cubierta con bóveda
de cañón con lunetos y una pequeña cúpula
sobre pechinas en el presbiterio.
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El retablo mayor es barroco, realizado en 1723. A ambos lados de
este retablo aparecen se encuentran otros dos de menor tamaño/
también barrocos, de mediados del XVIII. Entre sus piezas
más interesantes se debe destacar una espléndida serie
de azulejos sevillanos del siglo XVIII que revisten el zócalo
del claustro y que representan los cinco sentidos, las estaciones
del año, escenas bíblicas, una vista de la Alameda
de Hércules de Sevilla, las monjas del con- vento rezando
en el coro y escenas de montería y tauromaquia. Otras piezas
interesantes son el Cristo de la Misericordia del siglo XVI y la
Dolorosa de Francisco Meneses.
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| El convento también posee una
importante colección de orfebrería, tanto española
como italiana, formada durante siglos con las donaciones de los familiares
de las monjas y sobre todo de sus protectores, los Duques de Osuna.
Es de admirar la bella colección de imágenes del Niño
Jesús de diversas épocas, (siglos XVII al XIX), con
un riquísimo ajuar para vestirlos. |
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